Nuestra historia

Conoce Berzosa del Lozoya

Queremos que vengas a hacer una visita turística a Berzosa del Lozoya, y para que nos conozcas un poco mejor, te ofrecemos unas pinceladas de nuestra historia, respondiendo a 3 sencillas preguntas.

¿De dónde viene el nombre de Berzosa del Lozoya?

En cuanto al topónimo, existen tres versiones sobre su origen. La primera de ella lo relaciona con «berza», «verde», derivado del latino verdía, por la vegetación frondosa que cubría su territorio. La segunda acepción deriva del prefijo celta bertí, belo, «que está trenzado», «cesta», «cesto». La tercera acepción, y probablemente más acertada, deriva de berezosa, berezo, y su sincopado «brezo», que era un término usual en las comarcas de la Jara y de los Montes de Toledo, en clara alusión al matorral de brezo que convive con la Jara y del que se hacía un buen carbón en la zona.

El apellido del municipio “Del Lozoya”, nos llegó posteriormente en clara alusión al río que abastece de agua a nuestra localidad.

¿Cuál es el origen del nuestro pueblo y cómo nos organizábamos?

Pues la verdad es que no lo sabemos muy bien, se desconoce el origen del primer asentamiento que diera lugar a nuestra localidad. Según la fuente más antigua, se cita a Berzosa como una de las 32 aldeas y villas que formaron el señorío de Buitrago, administradas por la familia de los Mendoza a partir de mediados del siglo XIV. Esta situación propia del feudalismo medieval perduró bastantes siglos y no hubo excesivos cambios, hasta el siglo XIX.

 

En cuanto a la organización territorial, todo el partido de Buitrago y con él Berzosa, pertenecían a la Casa de los Duques del Infantado. El señorío de Buitrago, tras la creación de las intendencias o provincias durante el reinado de Fernando VI en 1479, estaba incluido en la de Guadalajara, (no pertenecíamos a Madrid), y la administración de justicia recaía por entonces en la figura del corregidor (Actualmente  contamos con un Juzgado de Paz para estos menesteres.)
Muy posteriormente, en el comienzo del siglo XIX, la crisis en la cabaña ovina, la ausencia de vías férreas o las desamortizaciones, eclesiástica y civil, entre otros, constituyeron una serie de acontecimientos que modificaron sustancialmente el panorama social y económico de Berzosa, e influyeron en la emigración de sus habitantes. Hay que destacar el papel realizado por las dos cofradías residentes en el pueblo (La Sacramental y la de Nuestra Señora del Rosario), que además de su labor religiosa, asumieron toda una serie de acciones sociales relacionadas con la enfermedad y las defunciones. Así pues, se las puede considerar como las primeras instituciones sociales de Berzosa, por encima incluso del propio concejo. Hoy en día no existen estas cofradías y nuestros patrones actuales son La Asunción de Nuestra Señora y San Roque.

¿Cuántos vecinos vivían aquí antiguamente y a qué se dedicaban?

Los primeros datos de población de Berzosa del Lozoya han sido proporcionados por los censos de los siglos XVI y XVII. No éramos muchos en aquella época. En los años 1554, 1656 y 1670, vivían aquí 46, 31 y 18 vecinos respectivamente, lo cual va indicando una pérdida gradual de habitantes que se fue acentuando en las últimas décadas del siglo XVII.

 

Más tarde, en 1751, y de acuerdo con los datos del catastro de Ensenada, Berzosa tenía una población de 30 vecinos distribuidos en 35 casas, todas habitables y ninguna arrendada. Es interesante saber a qué nos dedicábamos antes, pues la mayor parte de sus habitantes lógicamente eran agricultores-ganaderos, aunque curiosamente también existían otras profesiones como: un escribano, un tabernero (oficio en el que se turnaban los vecinos), un cirujano y un herrero. No había jornaleros, ya que todos los trabajadores se ocupaban de sus propiedades comunalmente.

 

Posteriormente, ya en el año 1921, sus 105 habitantes de derecho indicaban claramente el fenómeno de la emigración que, en se acomodó en la Villa de Buitrago en un primer momento, para encaminarse después hacia Madrid. Estas cifras se fueron manteniendo con pequeñas oscilaciones hasta los años 50, momento en  que  el trasvase de población del campo a la ciudad se acentúo mucho, dejando en Berzosa un descenso alarmante de población.
A partir de los años 80 y 90, afortunadamente, comienza el retorno de población al municipio provocando un aumento poblacional importante, hasta alcanzar los 250 vecinos que somos en la actualidad, aunque esta cifra aumenta en verano muy considerablemente. Si vienes a disfrutar de unos días con nosotros, tendrás la oportunidad de conocer a los que se quedaron aquí y a los que han venido después a vivir al pueblo.